Andrés Manuel López Obrador acusaba al gobierno de Estados Unidos de intervenir en asuntos internos de México. Desde Palacio Nacional, el discurso de la soberanía ha sido utilizado una y otra vez para rechazar las presiones de Washington y defender a personajes señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El mensaje se repite constantemente: que ninguna potencia extranjera puede venir a decirle a México cómo gobernar. Incluso durante la ceremonia del 5 de mayo se insistió en esa narrativa de defensa nacional frente a Estados Unidos.
Protestas crecen mientras Morena cierra filas por caso Rocha Moya