El gobernador de Sinaloa califica de infundados los señalamientos de Estados Unidos en medio de cancelaciones de agenda y crisis de seguridad.
El gobernador de Sinaloa fue incluido en una investigación del gobierno estadounidense que lo vincula con el crimen y otros delitos graves.
Las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa evolucionaron de versiones difundidas en 2024 a una investigación formal en Estados Unidos en 2026.
El senador Adán Augusto López evitó pronunciarse sobre las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, mientras otros líderes de Morena apelan a la legalidad y la presunción de inocencia.
Autoridades en Nueva York sostienen que la red habría instrumentalizado instituciones para el crimen organizado. Sinaloa queda ahora en la mira internacional.
La American Society of Mexico afirmó que la cooperación judicial entre México y Estados Unidos es obligatoria ante las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa y otros funcionarios.
La Fiscalía General de la República inició un proceso para analizar las acusaciones emitidas por Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Su trayectoria y su conocida cercanía con el expresidente López Obrador se ven empañadas por estas investigaciones.
Esta situación ha dado un giro a la narrativa de confianza que se manejaba desde Palacio Nacional, poniendo bajo una nueva luz la premisa de que “el presidente se entera de todo”.
Las acusaciones indican que habrían favorecido operaciones ilegales desde el poder, con señalamientos que abarcan desde actos de corrupción hasta delitos de alto impacto.