Este lunes, la atención del mundo astronómico está puesta en el cielo ante el inminente paso del asteroide 2026 JH2. Esta enorme roca espacial, que alcanza hasta los 30 metros de diámetro y tiene el tamaño de un edificio, pasará a escasos 91,000 kilómetros de la Tierra. Aunque esta distancia es un simple roce en términos cósmicos, ha despertado una inevitable e inquietante pregunta entre el público: ¿cuál sería el escenario real si este proyectil natural no se desviara e impactara nuestro planeta?
Si bien la NASA ha descartado por completo el riesgo de colisión para este sobrevuelo, los científicos tienen muy claro el nivel de devastación que provocaría un cuerpo de estas dimensiones. Lejos de las exageraciones de las películas de ciencia ficción, las consecuencias de un impacto de asteroide de 30 metros serían catastróficas a nivel local, reviviendo escenas de terror atmosférico como las que presenció el mundo hace más de una década en Rusia.
¿Un nuevo Cheliábinsk? Los verdaderos daños del impacto
Si el asteroide 2026 JH2 entrara en nuestra atmósfera, lo más probable es que no llegara a tocar el suelo como una sola pieza sólida. Debido a la inmensa fricción y a las velocidades hipersónicas, la roca se sobrecalentaría hasta explotar en el aire, generando un destello de luz más brillante que el sol. Esta detonación atmosférica liberaría una energía equivalente a decenas de bombas atómicas, creando una brutal onda de choque. Si la explosión ocurriera sobre una ciudad o zona poblada, la fuerza invisible reventaría los cristales de los edificios a kilómetros de distancia, colapsaría estructuras vulnerables y dejaría miles de heridos, un escenario casi idéntico (pero con mayor potencial de daño) al del meteorito de Cheliábinsk en 2013, que medía apenas 20 metros.
TE RECOMENDAMOS: ¡La NASA no lo vio venir! Asteroide del tamaño de un edificio "rozará" la Tierra y expone falla de seguridad espacial
¿Podría el 2026 JH2 causar un evento de extinción masiva?
La respuesta directa es no; el planeta y la humanidad sobrevivirían. Para generar un evento de extinción global, como el que acabó con la era de los dinosaurios, se requiere el impacto de un asteroide de varios kilómetros de diámetro. El 2026 JH2 mide un máximo de 30 metros, por lo que carece de la masa necesaria para alterar el clima de la Tierra o generar un invierno nuclear. El verdadero peligro que representa se clasifica estrictamente como una amenaza a nivel de ciudad o región, no como un apocalipsis mundial.
Un asteroide recién descubierto, denominado 2026 JH2, pasará de forma segura a unos 90,000 kilómetros de la Tierra este lunes.
— Informa Cosmos (@InformaCosmos) May 13, 2026
A pesar de que su trayectoria se sitúa significativamente más cerca que la distancia entre nuestro planeta y la Luna, la NASA ha confirmado que no… pic.twitter.com/KarElW3x8a
TE RECOMENDAMOS: ¿Cuándo y cómo ver el asteroide 2026 JH2 que pasará cerca de la Tierra?
¿Qué pasaría si la roca espacial cayera en el océano?
Dado que más del 70% de la superficie de nuestro planeta está cubierta por agua, estadísticamente un impacto oceánico es el escenario más probable ante la llegada de un cuerpo celeste. Si esta roca espacial estallara a baja altura sobre el mar o lograra impactar directamente la superficie acuática, la transferencia de energía levantaría inmensas columnas de agua, vapor y aire caliente. Dependiendo de la distancia con la costa, esto podría desencadenar olas de tsunami locales, amenazando a las poblaciones marítimas cercanas con inundaciones repentinas y marejadas extremadamente peligrosas.
📲 ¡Síguenos en nuestro canal de difusión de WhatsApp! —> https://bit.ly/4dsc0TB
¿Qué pasaría si 3I/ATLAS chocara con la Tierra? El análisis de un apocalipsis hipotético
