Los señalamientos contra Andrés Manuel López Obrador ya no solo apuntan a que su gobierno no habría frenado el robo de combustible, sino que también surgen versiones que lo relacionan con posibles beneficios derivados de esta red ilegal. Según el libro de Julio Scherer y Jorge Fernández Menéndez, Jesús Ramírez Cuevas, entonces vocero presidencial, habría permitido el acceso a Palacio Nacional de Sergio Carmona, identificado como uno de los principales operadores del llamado Huachicol Fiscal y apodado “el rey del huachicol”.
El caso continúa generando nuevas revelaciones. Sergio Carmona era investigado en Estados Unidos por presunto contrabando de combustible y operaciones de lavado de dinero. Distintas versiones indican que la DEA informó a las autoridades mexicanas sobre estas indagatorias. Aunque Carmona habría intentado negociar su entrega, fue asesinado en Nuevo León. Más tarde, su hermano Julio César Carmona huyó a Estados Unidos, donde pasó a colaborar como testigo.
Otro personaje que aparece en esta historia es el almirante Fernando Farías Laguna, quien fue detenido en Argentina. Actualmente busca asilo político ante el gobierno de Javier Milei o, en su defecto, ser enviado a Estados Unidos para declarar como testigo protegido y aportar información sobre la red de robo de combustible. En entrevista con Ramón Alberto Garza, de Código Magenta, Farías Laguna aseguró que ha sido utilizado como “chivo expiatorio” mientras los verdaderos responsables siguen libres.
Según su testimonio, el Huachicol Fiscal operaba bajo una red de protección que involucraba a distintas dependencias y áreas del gobierno federal. También mencionó un audio atribuido al contraalmirante Fernando Rubén Guerrero, quien habría denunciado el robo de combustible ante el entonces secretario de Marina, el almirante Ojeda, quien es tío de Farías Laguna.
Farías Laguna asegura que el contraalmirante nunca los señaló directamente a él ni a su hermano como cabecillas de una red de Huachicol Fiscal. Sostiene que los verdaderos operadores utilizaban sus nombres para encubrirse y actuar con total impunidad. Además, afirmó que él mismo facilitó el acercamiento entre el denunciante y su tío. El almirante también relató que el asesinato del contraalmirante Guerrero y las amenazas que recibió lo obligaron a salir de México. Aseguró que invitó a su hermano, Manuel Roberto Farías, a huir junto con él, pero éste decidió quedarse al considerar que “quien nada debe, nada teme”. Tiempo después, Manuel Roberto fue detenido tras presentarse a una audiencia judicial y hoy permanece en el penal del Altiplano.
Desde prisión, Manuel Roberto habría enviado varias cartas a Palacio Nacional en las que denuncia presuntas irregularidades, fabricación de delitos y fallas en el proceso judicial. La familia Farías asegura que la Cuarta Transformación ya definió quiénes cargarían con la responsabilidad del Huachicol Fiscal. Mientras tanto, continúan las versiones que afirman que miles de millones de pesos obtenidos a través de este esquema habrían sido utilizados para financiar campañas de Morena o desviados de manera ilegal.
Las versiones que apuntan a que López Obrador tenía conocimiento de estas operaciones desde Palacio Nacional han avivado la controversia. Distintos reportes periodísticos señalan que autoridades estadounidenses también tendrían información sobre el caso, la cual podría formar parte de futuras investigaciones, solicitudes de extradición o procesos judiciales contra gobernadores y presuntos narcopolíticos mexicanos.