El tamaño del problema se mide en números difíciles de dimensionar: hablamos de miles de millones de pesos que reflejan un posible esquema de gran escala. Mientras que inicialmente se habló de hasta 600 mil millones de pesos involucrados en el llamado “huachicol fiscal”, actualmente la Fiscalía General de la República (FGR) sitúa la cifra en 23 mil millones.
Este ajuste en las cifras, más que aclarar el panorama, deja dudas abiertas sobre el alcance real del desvío. El fondo del asunto no radica únicamente en el monto, sino en las diversas denuncias que señalan que este mecanismo de contrabando y evasión seguiría operando de manera constante en el país.