El general Mérida Sánchez ya se encuentra bajo custodia en Estados Unidos, luego de entregarse con la intención de negociar beneficios legales y convertirse en testigo cooperante.
De acuerdo con versiones, cruzó la frontera por Arizona con documentos, dispositivos e información relevante, para posteriormente ser trasladado a Nueva York, donde fue fichado y se declaró no culpable como parte de su estrategia legal. Su próxima audiencia será el 1 de junio.
La Fiscalía contempla integrarlo como testigo protegido, siempre y cuando revele todo lo que sabe. El caso pone en evidencia la gravedad de las redes criminales vinculadas al tráfico de drogas sintéticas y la violencia que generan en ambos países.