El nombre de César Augusto Alva Mendoza quedó tristemente grabado en la memoria colectiva de Perú como el epítome de la crueldad sin límites. Conocido mediáticamente como “El Monstruo de la Bicicleta”, Alva aterrorizó a la población de Lima con una serie de crímenes que expusieron la fragilidad de la seguridad y el horror que puede surgir en el entorno más cotidiano. Su caso, resuelto gracias a una intensa investigación policial, es un sombrío recordatorio de la violencia y la saña de los asesinos seriales.

¿Quién fue César Alva y por qué se le apodó “El Monstruo de la Bicicleta”?

César Augusto Alva Mendoza es el asesino serial que operó en distritos de Lima, Perú, a finales de la década de 2010. Fue apodado “El Monstruo de la Bicicleta” porque se cree que utilizaba este medio de transporte, para acercarse sigilosamente a sus víctimas en zonas poco transitadas, facilitando la captura y la huida. Su apariencia era la de un hombre común, lo que dificultó su identificación inicial.

¿Cuál era el modus operandi de César Alva en sus crímenes?

El modus operandi de Alva se caracterizó por la brutalidad extrema y la violencia sexual. Sus víctimas, en su mayoría mujeres, eran agredidas, violadas y posteriormente asesinadas con gran saña. La policía determinó que Alva tenía un patrón de ataque en zonas con poca vigilancia, aprovechándose de la soledad y la oscuridad para perpetrar sus delitos y luego deshacerse de los cuerpos.

¿Cuál fue la condena de César Alva por sus crímenes en Perú?

Tras ser capturado y juzgado, César Alva Mendoza fue declarado culpable de los crímenes que se le imputaban. La justicia peruana le impuso una pena de cadena perpetua, la sanción máxima en el país. Esta sentencia fue celebrada por la sociedad peruana, que vio un cierre y un acto de justicia ante la ola de terror y violencia que el asesino había desatado, especialmente contra las mujeres.

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