Apenas tiene 16 años, pero Ángela Karime ya consiguió que su nombre destaque entre jóvenes mexicanos que buscan transformar problemas cotidianos mediante la ciencia.
La estudiante del CETis 78 de Altamira, Tamaulipas, desarrolló un dispositivo capaz de sofocar pequeños incendios utilizando ondas acústicas de baja frecuencia, sin recurrir a los métodos tradicionales de extinción.
El proyecto, denominado “Vortex Tech”, es resultado de aproximadamente un año de investigación, experimentación y ajustes. Para llegar a su actual diseño, la adolescente tuvo que desarrollar cuatro prototipos anteriores y probar diferentes materiales hasta encontrar una configuración que le permitiera conseguir el efecto deseado.
¿Cómo funciona el extintor acústico de Ángela Karime?
El dispositivo integra una batería de 12 voltios, un generador de frecuencias, un amplificador y una bocina. En conjunto, estos componentes producen ondas acústicas de aproximadamente 30 Hz, equivalentes a 30 pulsos por segundo.
La particularidad del proyecto está en la forma en que esas ondas interactúan con el aire. De acuerdo con la descripción del desarrollo, el sonido genera una turbulencia que forma anillos de vórtice, capaces de desplazar el oxígeno alrededor de la llama y alterar las condiciones que permiten que continúe la combustión.
Con este mecanismo, el prototipo consigue apagar pequeños incendios en cuestión de segundos y a una distancia de hasta dos metros, según las pruebas realizadas durante el desarrollo del proyecto.
Más allá de tratarse de una alternativa tecnológica a los extintores convencionales, la propuesta plantea una posibilidad interesante: utilizar la energía física de las ondas sonoras para intervenir directamente sobre las condiciones que mantienen vivo un fuego.
De Tamaulipas a una competencia internacional
El trabajo de Ángela Karime no se quedó dentro de las instalaciones de su bachillerato. “Vortex Tech” obtuvo un reconocimiento de plata entre 270 proyectos de emprendimiento a nivel nacional, resultado que permitió que la propuesta ganara mayor visibilidad.
La joven desarrolló el proyecto acompañada por su asesor y motivada por la curiosidad científica surgida a partir de distintas pruebas experimentales. El proceso estuvo marcado por la prueba y error, hasta conseguir una quinta versión que reuniera los elementos necesarios para hacer funcionar el sistema.
Ahora, el siguiente reto está fuera de México. Ángela Karime se prepara para presentar “Vortex Tech” en un concurso internacional de ciencias en Yakarta, Indonesia, donde buscará poner nuevamente a prueba su propuesta frente a proyectos provenientes de otros países.