El senador Insunza rompió con su bancada y se declaró independiente, después de más de 100 días bajo la mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo señala por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y por favorecer los intereses de Morena.
Pero la salida de Insunza no fue solamente una ruptura política. En la carta con la que anunció su separación, acusó a Morena de haberlo traicionado y dejó entrever que, detrás de las acciones de la justicia estadounidense, habría un objetivo político de mayor alcance: López Obrador.
Morena y sus aliados pierden fuerza, al menos de momento, a uno de sus integrantes y necesitan que la suplente de la senadora con licencia Verónica del Carmen Díaz rinda protesta cuanto antes.
La fractura, además, llega en un momento delicado para la llamada Cuarta Transformación, que mantiene su mayoría, pero ahora enfrenta el reto de conservar los votos necesarios para sacar adelante sus reformas.












