Lo ocurrido en Teotihuacán representó un ataque contra personas inocentes y turistas, exhibiendo la situación de seguridad en México y posibles influencias de actos violentos del extranjero. Este hecho refleja una crisis de violencia diaria en el país, donde se registra un promedio de 50 personas asesinadas cada 24 horas.
En este contexto, destaca la creciente involucración de jóvenes en delitos de alto impacto. Un caso reciente es el de Uruapan, donde se reportó el asesinato del alcalde Carlos Manzo a manos de un joven de 17 años, quien presuntamente contó con la complicidad de otro menor de 16 años.