En el corazón de Torreón sobrevive una tradición de más de 60 años: un estanquillo de tacos dorados que se ha convertido en patrimonio gastronómico del Centro.
Víctor Manuel Martínez, su dueño, recuerda cómo inició limpiando mesas por 6 pesos hasta hacerse cargo del negocio. Hoy, junto a Andrés Martínez, ofrecen una experiencia nostálgica al aire libre, sirviendo tacos de chicharrón, deshebrada y requesón, coronados con cueritos y su famosa salsa picosa, esa que, aseguran, es el verdadero secreto de su éxito.
“Pasan cada media hora": Cancelan 64 concesiones de rutas abandonadas en el norte de Torreón