En medio de la presión desde Estados Unidos por presuntos vínculos entre políticos y el crimen organizado, el foco ahora se concentra en el senador Enrique Inzunza. De acuerdo con versiones que han circulado tras los señalamientos, habría salido de circulación luego de que su nombre comenzara a aparecer en investigaciones relacionadas con el entorno de Rubén Rocha Moya.
Las acusaciones son delicadas pues se le vincula con la presunta filtración de información sobre actores políticos entre opositores, candidatos e incluso críticos que habrían sido blanco de intimidaciones por parte de grupos criminales. Todo esto, en un contexto donde la violencia política ha sido una constante en distintos procesos electorales.
A pesar de ello, el propio senador ha dejado entrever que podría reaparecer en la vida pública en los próximos días, asegurando que retomaría sus actividades legislativas con normalidad, o al menos así lo dijo en sus redes sociales.... Habrá que ver si efectivamente se presenta en el Senado y bajo qué condiciones. Su fuero constitucional lo protege… pero las dudas crecen: ¿buscará enfrentar las acusaciones en México o existe la posibilidad de que colabore con autoridades de Estados Unidos?
Y mientras su caso genera atención, la otra gran pregunta sigue en el aire: ¿qué está pasando con los otros 8 señalados?