Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad en Tabasco durante la gestión de Adán Augusto López, es señalado por presuntos vínculos con organizaciones criminales, a pesar de que la versión oficial indicaba desconocer sus antecedentes. El caso cobra relevancia frente a la postura sostenida por el anterior Ejecutivo federal sobre la imposibilidad de que estructuras criminales operen sin anuencia de los niveles superiores de gobierno.
A esto se suma que, de acuerdo con Mexicanos Contra la Corrupción, durante el último año de la administración pasada se otorgaron 20 permisos para casinos a una empresa vinculada a su entorno. Aunque la Secretaría de Gobernación reconoció la entrega de estas licencias, argumentó que se debió a un mandato judicial. El hecho pone nuevamente en duda los mecanismos de control en nombramientos estratégicos y la transparencia en sectores altamente regulados.