Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza llegaron confiados a declarar en Culiacán, territorio controlado por los cárteles, en oficinas ligadas al vicefiscal Dámaso Castro, acusado de recibir sobornos de ‘Los Chapitos’.
También comparecieron Juan de Dios Gámez y Marco Antonio Almanza, señalados por EE. UU. de proteger al narco. Tres acusados más no se presentaron, reforzando la sombra de complicidad oficial.