En México la justicia ya ni disimula. Mientras a Rocha y a los Inzunza parecen ponerles colchón político, a Maru Campos le siguen apretando la tuerca desde la FGR. Qué curiosa puntería la del poder: los cercanos se blindan, los incómodos desfilan por citatorios.
La gobernadora de Chihuahua sí fue a la Fiscalía, pero solo para decirles en la cara que el citatorio era ilegal y que no iba a declarar.
Palacio se contradice tras falso anuncio sobre ficha roja contra Rocha e Inzunza