9 días después de la petición de captura y extradición contra Rocha Moya y su entorno, Palacio Nacional mantiene una postura defensiva y asegura tener la información sobre su paradero. La relación bilateral está tensa: legisladores y funcionarios estadounidenses, entre ellos Marco Rubio, han criticado el presunto proselitismo de cónsules mexicanos en EU y advierten sobre medidas diplomáticas si persisten esas prácticas.
Crece la percepción de un “narcoestado” en México”