El sistema educativo de México está reprobado por la prueba PISA de la OCDE. Tras años de implementación del modelo de la Cuarta Transformación, críticos califican como un fracaso los resultados de la Nueva Escuela Mexicana.
De los estudiantes evaluados, apenas el 30% alcanzó un nivel mínimo de competencia en matemáticas. Mientras en el resto de los países participantes el promedio de aprobación rondó el 65%, en México únicamente el 3% logró una calificación considerada aceptable.