En la Ciudad de México, donde se realizó un evento en Palacio Nacional y, en primera fila, aparecieron varios políticos que apenas terminaron sus vacaciones por Europa.
Entre ellos estuvo Layda Sansores, recién llegada de España, y el tabasqueño Javier May, cuestionado por el valor de los relojes que ha portado.
Llamó la atención la ausencia de otros políticos señalados por sus gustos costosos, como Andy López Beltrán y su hermano Bobby, además de Adán Augusto López y Fernández Noroña.
Tampoco estuvieron Rubén Rocha ni el senador Inzunza, ambos señalados y buscados en Estados Unidos.
Todo esto ocurrió mientras, desde Palacio Nacional, se aseguraba que con la llegada de la Cuarta Transformación los servidores públicos se alejaron de las excentricidades y se convirtieron en funcionarios sencillos y humildes.












