La décima edición del Maratón de Parma, en Italia, sorprenderá a los participantes con una propuesta poco convenciona, ya que las medallas comestibles elaboradas a base de queso Parmigiano Reggiano.
Como parte de la celebración por sus primeros diez años, los organizadores decidieron apostar por una idea innovadora que fusiona tradición gastronómica y deporte. El distintivo que recibirán los finalistas estará hecho con queso madurado durante 24 meses y contará con un grabado realizado mediante tecnología láser apta para alimentos.
Cada corredor que cruce la meta tendrá la opción de decidir qué hacer con su medalla: consumirla de inmediato o conservarla por un tiempo limitado, ya que su duración recomendada es de hasta 48 horas.
La iniciativa busca ofrecer una experiencia distinta a los participantes, resaltando uno de los productos más emblemáticos de la región y añadiendo un toque simbólico al esfuerzo físico que implica completar la competencia.
“Ladrones sonrientes” intentan robar auto sin saber que los grababan