Un operativo de seguridad dio un giro inesperado cuando un hombre con aparentes alucinaciones fingió entregarse a las autoridades para después lanzarse en su contra.
Los agentes intentaban dialogar con él para calmar la situación, pero el sujeto adoptó una postura errática y se arrastró velozmente por el suelo, emitiendo gruñidos y abalanzándose como un zombie hacia los uniformados. Toda la secuencia quedó documentada mostrando la intensa perspectiva de los hechos.
La agresiva y sorpresiva reacción tomó desprevenidos a los elementos de seguridad, quienes tuvieron que retroceder varios metros por un camino de tierra para evitar el contacto físico.
Durante la maniobra de repliegue, uno de los oficiales perdió el equilibrio y cayó de espaldas, sufriendo únicamente raspones leves, lo que obligó al equipo a cambiar su estrategia y utilizar métodos de contención no letal para poner a salvo a todos los presentes.
¿Cómo ocurrió el sorpresivo ataque contra los oficiales?
De acuerdo con los reportes de las autoridades, los agentes acudieron a una vivienda para atender la crisis de un sujeto que se encontraba fuera de sí.
Al llegar, le ordenaron de manera reiterada que se sentara en el piso para intentar dialogar con él, buscando evitar que la alteración escalara a un escenario de riesgo.
El uso del taser para inmovilizar la amenaza
Al observar que el hombre no detenía su avance y que su comportamiento operaba completamente fuera de la realidad, los oficiales tomaron la decisión de actuar de inmediato. Para evitar riesgos mayores en la integridad de los elementos policiacos y del propio implicado, dispararon un arma de electrochoque conocida como taser.
Tras recibir la descarga eléctrica, el sujeto finalmente pudo ser inmovilizado en el piso y asegurado de forma segura. Minutos más tarde, fue trasladado a las instalaciones de la comisaría correspondiente para que lograra estabilizarse y recibiera la valoración necesaria para tratar sus fuertes alucinaciones.