Cansados de pagar por un servicio deficiente y sin recibir soluciones a sus constantes reportes, habitantes de una comunidad rural en la India retuvieron y amarraron a un técnico de telecomunicaciones a la estructura de una antena repetidora.
Los pobladores tomaron esta medida extrema cuando el trabajador arribó para revisar las instalaciones, advirtiendo que no lo dejarían marcharse hasta que la empresa garantice la cobertura adecuada.
El incidente se desató luego de que los residentes señalaran que llevan tiempo cubriendo recargas y planes de telefonía móvil sin poder acceder a la señal prometida. Ante la falta de respuesta por parte de los directivos de la compañía proveedora, la comunidad decidió ejercer presión directa reteniendo al empleado encargado del mantenimiento en la zona.