La película La caída de la ballena presenta una situación límite: un buzo queda atrapado dentro de un cetáceo y debe hallar la forma de escapar con vida antes de agotar su tanque de aire.
El largometraje, dirigido por Brian Duffield y con actuaciones protagónicas de Austin Abrams y Josh Brolin, despertó la curiosidad de los espectadores sobre si la trama retrata un suceso verídico o si se trata de una historia de ficción.
La respuesta corta es no: la cinta no narra la experiencia directa de alguna persona, sino que adapta la novela Whalefall, publicada en 2023 por el autor Daniel Kraus.
Pese a ello, la producción cinematográfica construyó el relato sobre una posibilidad biológica respaldada por especialistas marinos, además de apoyarse en incidentes documentados donde humanos terminaron de manera accidental dentro de la boca de estos gigantes acuáticos.
¿La caída de la ballena está basada en un hecho verídico?
El viaje de Jay Gardiner, el joven buzo que lucha contrarreloj a 63 metros de profundidad mientras su reserva de oxígeno disminuye, es una creación estrictamente ficticia. El novelista concibió la idea en 2020 tras ver un video en el cual dos personas en kayak fueron atrapadas brevemente por una ballena jorobada en las costas de California.
A raíz de ese video, el escritor consultó a biólogos marinos para averiguar si existía la probabilidad anatómica de que un cuerpo humano llegara al tracto digestivo de un cetáceo. Más tarde, el equipo de filmación mantuvo esa rigurosidad científica durante la preproducción para reflejar la conducta y el entorno interno del animal con apego a la biología marina.
¿Qué dice la ciencia sobre si un cachalote puede tragarse a una persona?
A diferencia de las especies con barbas filtradoras, el cachalote posee una garganta con el diámetro suficiente para permitir el paso accidental de un cuerpo humano. Sumado a esto, estos animales no trituran su alimento de la misma manera que los mamíferos terrestres, lo que vuelve teóricamente posible el ingreso hacia el estómago en condiciones sumamente atípicas.