Ni el secretario de Guerra de Estados Unidos ni los presidentes latinoamericanos presentes en la cumbre parecen tomar en serio las advertencias de Andy López Beltrán, quien afirmó que recorre Tabasco para impedir que Estados Unidos actúe contra políticos vinculados al narcotráfico. El presidente de Panamá fue contundente: combatir a los cárteles no significa perder soberanía.
El verdadero peligro, señaló, es usar un falso patriotismo como excusa para no enfrentar al narcotráfico y al terrorismo, permitiendo que sigan infiltrándose en el gobierno y la sociedad.
En pocas palabras, lo que dejó esta cumbre fue una advertencia muy clara... no hay que aflojar en la lucha contra los cárteles y, sobre todo, contra los políticos que puedan estar aliados o relacionados con ellos.