Un menor de edad requirió atención médica de urgencia tras ingerir una porción de galletas con nitrógeno líquido que adquirió en un puesto ambulante durante una feria local.
La golosina, popular por despedir una densa nube de humo blanco al morderse, provocó de inmediato un cuadro agudo de dolor bucal y estomacal que alarmó a los asistentes en Aruna Talkies, Dhavangare, India.
Este elemento químico, utilizado en la gastronomía contemporánea como agente de enfriamiento instantáneo, alcanza temperaturas extremas de hasta 196 grados bajo cero, por lo que su consumo directo representa una amenaza seria para la salud humana.
¿Por qué las galletas de humo representan un peligro para la salud?
El atractivo de este producto radica en el vapor denso que emana de la boca del comensal, simulando el aliento generado por el frío exterior. Sin embargo, si la sustancia criogénica no termina de evaporarse por completo antes de ingresar a la cavidad bucal, el frío extremo actúa como un agente de quemadura por congelación capaz de dañar el tejido bucal, las encías y la lengua en cuestión de segundos.
La situación empeora cuando el producto todavía contiene restos líquidos y se traga. La sustancia entra directamente en contacto con las paredes internas del sistema digestivo, lo que puede provocar perforación estomacal, lesiones térmicas profundas y distensión gástrica severa como consecuencia de la rápida expansión de los gases en el cuerpo.
¿Qué medidas tomaron las autoridades frente a este caso?
Tras confirmarse el traslado del menor al hospital y la estabilización de su cuadro clínico, inspectores sanitarios y elementos de seguridad intervinieron el recinto ferial para proceder con la clausura del puesto responsable.
Los especialistas recordaron que esta sustancia debe usarse exclusivamente para procesos industriales de congelación rápida y nunca ingerirse de forma residual.