Grupos de hombres participan en la tendencia viral de lanzar rocas pesadas desde lugares altos. Esta actividad recreativa ocurre de forma espontánea al encontrar puentes o acantilados en zonas remotas.
Consiste en dejar caer grandes masas hacia cuerpos de agua o vacíos para observar el impacto. La acción genera gran satisfacción visual y adrenalina, popularizándose como una tradición compartida en internet.










