La pérdida de una mascota representa para muchas familias un proceso emocional profundo, pues perros, gatos y otros animales de compañía suelen convertirse en integrantes importantes del hogar.
Ante ello, cada vez más personas recurren a servicios de cremación o incineración como parte del duelo y homenaje final.
Especialistas señalan que esta práctica ha tomado mayor relevancia en los últimos años debido al valor afectivo que las mascotas adquieren dentro de las dinámicas familiares.







