Para el cuerpo de Bomberos de Torreón, el inicio de año no representa un descanso, sino una jornada de alta demanda donde la vocación de servicio se antepone a la convivencia familiar. Francisco Martínez, comandante de la corporación, destaca que, aunque la fecha implica estar lejos de casa, los elementos encuentran una profunda satisfacción en ayudar a la comunidad y adaptan la celebración dentro de la estación con una cena libre de alcohol, manteniéndose en guardia permanente para atender cualquier emergencia que surja mientras la ciudadanía festeja.







