La violencia estremeció a la comunidad de salud mental en Estados Unidos luego de que Rebecca White, terapeuta y consejera de salud mental con licencia de 44 años, fuera brutalmente asesinada la noche del lunes 19 de enero de 2026 en Florida, tras concluir una sesión con un paciente.
De acuerdo con las investigaciones, el ataque ocurrió alrededor de las 21:00 horas en una oficina ubicada en el cuarto piso de un edificio de cuatro niveles en Orange County.
Luego de que White terminara su consulta, Michael Smith, de 39 años, ex paciente de la profesionista, irrumpió en el lugar exigiendo hablar con ella. Al ser confrontado y tras recibir la orden de retirarse, el hombre atacó con un arma blanca tanto a la terapeuta como al paciente que aún se encontraba en el consultorio y que, en ese momento, intentaba comunicarse al 911.
Rebecca White murió en el lugar a consecuencia de las heridas, mientras que el paciente fue trasladado a un hospital, donde permanece internado recibiendo atención médica. Autoridades locales confirmaron que el agresor huyó tras el ataque.
Horas después, alrededor de las 7:45 de la mañana del martes 20 de enero, elementos del Sheriff reportaron que Michael Smith fue localizado sin vida cerca de un templo mormón, en lo que fue determinado como un suicidio.
Las autoridades revelaron que Smith contaba con un amplio historial criminal en el condado de Palm Beach, que incluía delitos sexuales y secuestro, antecedentes que ahora forman parte de la investigación para esclarecer el contexto del ataque y posibles fallas en los mecanismos de prevención.
El asesinato de Rebecca White ha provocado una profunda conmoción entre colegas y profesionales de la salud mental en Florida. Cherlette McCullough, amiga cercana y excompañera de oficina de la víctima, calificó el hecho como devastador. “Esto ha sido devastador para nuestra comunidad de terapeutas y para mí personalmente. Rebecca era una excelente terapeuta”, expresó.
McCullough señaló que, tras conocerse la noticia, recibió múltiples llamadas de personas que destacaron el profesionalismo, la vocación y las habilidades de White, particularmente en su área de especialidad. El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad del personal de salud mental y los riesgos que enfrentan en el ejercicio de su labor.







