Relatos sobre la Edad Media sugieren que la obsesión por asegurar descendencia masculina habría motivado insólitas teorías sobre la anatomía humana.
Según estas versiones históricas no comprobadas, existía la creencia popular de que el testículo derecho permitía concebir niños, mientras que el testículo izquierdo generaba únicamente niñas.
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A raíz de esta idea, diversas fuentes anecdóticas señalan que presuntamente algunos hombres intentaban anular el lado izquierdo durante la intimidad o recurrían a procedimientos extremos para forzar un heredero varón.
Sin embargo, historiadores y especialistas advierten que no hay evidencia documental sólida de que tales prácticas ocurrieran de manera generalizada.
Supuesta creencia detrás de la elección del sexo en la época medieval
Las crónicas de la época apuntan a que estas nociones habrían surgido de interpretaciones erróneas de textos médicos antiguos combinadas con supersticiones populares.
De acuerdo con estos testimonios, se presumía que cada gónada almacenaba de forma separada el material biológico destinado a definir el género de los bebés.
Aunque los textos de divulgación suelen citar estos relatos como muestras del folclore medieval, la comunidad académica coincide en considerarlos mitos y rumores históricos más que hechos médicos documentados. La presión dinástica por tener herederos masculinos habría alimentado estas versiones sin sustento real.
¿Qué explica la ciencia moderna sobre la determinación del sexo?
Frente a estas antiguas hipótesis, la medicina y la genética actuales confirman que el origen del sexo biológico no depende de la posición anatómica de las gónadas.
Ninguno de los dos lados posee una función diferenciada ni determina por sí solo el nacimiento de un varón o una mujer.













