Para Estados Unidos, los cárteles mexicanos representan una amenaza directa a su seguridad nacional. El gobierno de Donald Trump advierte que está dispuesto a combatirlos, incluso sin la colaboración de México.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que las acciones mexicanas contra el narcotráfico no son suficientes y sostuvo que las organizaciones criminales mantienen el control sobre amplias zonas del territorio nacional.
Rubio realizó estas declaraciones durante su gira en Ecuador en el marco de la llamada Alianza Antinarco, tras haberse reunido con los mandatarios de Colombia y del país anfitrión, previo a su encuentro programado con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori.












