La DEA volvió a poner bajo la lupa a México por los posibles nexos entre integrantes de la clase política y el crimen organizado. Su director, Terry Cole, afirmó que funcionarios y políticos de alto nivel mantienen vínculos directos con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.
Ahí están, entre otros episodios, los señalamientos contra personas cercanas al gobernador Rocha Moya por el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, así como el asesinato de uno de sus asesores durante las elecciones de 2021, proceso en el que Morena obtuvo el triunfo en el estado.












