Lupillo Rivera abordó públicamente la situación de la demanda relacionada con Belinda por su próxima autobiografía titulada Tragos Amargos, confirmando que el proceso legal continúa su curso y que no ha existido ningún tipo de comunicación con el equipo de la cantante.
El intérprete defendió tajantemente su derecho a publicar la obra, calificándola como un testimonio estrictamente personal y subrayando que, al tratarse de su propia historia, no busca la validación de terceros para compartir sus vivencias, por lo que el proyecto sigue adelante sin importar las interpretaciones externas.