Guillermo del Toro fue el gran ausente en la categoría de Mejor Director de los Óscar 2026, una omisión que ha generado indignación global. Pese al éxito técnico y narrativo de Frankenstein, su última película, la Academia decidió dejarlo fuera de la contienda, lo que muchos consideran un robo histórico y un desprecio al talento mexicano que redefinió el cine de género este año.











